Lucas 10, 25-37

Al igual que el BUEN SAMARITANO que se detiene y se inclina ante el herido en el camino, así también la comunidad cristiana está llamada a detenerse ante quien sufre y a cargar con su dolor.

Aquí, LA SOLIDARIDAD vivida sin cálculo ni interés alguno, sólo por verdadero AMOR,
hace entrega en cada gesto MISERICORDIOSO, de la mejor predicación sobre el AMOR DE DIOS.

Hoy pedimos al ‘Siervo doliente de Yahvé’ vivir como Iglesia nuestra XXXIV JORNADA MUNDIAL DEL ENFERMO, encarnando la actitud del Buen Samaritano, quien dona con generosidad su tiempo, su aceite, su vino y sus provisiones todas, quien brinda sus atenciones al herido, comparte su bestia de carga y sus recursos y quien se ocupa de asegurar para él condiciones favorables en su convalecencia.

Es este el ideal de EL PROYECTO DE COMUNICACIÓN CRISTIANA DE BIENES (bienes físicos, económicos y espirituales) promulgado por nuestra Madre Iglesia, año tras año, como eco de las palabras con las que JESÚS concluye la Parábola del Buen Samaritano: << VAYA Y HAGA USTED LO MISMO QUE ÉL HIZO >> (Lucas 10,37).

Hna. Patricia Prada.